El kohl (mesmedet en egipcio), se aplicaba con bastoncillos alrededor de los ojos para protegerse del sol, de la arena y del viento; era también un buen remedio para la cura de las oftalmias. En el Reino Nuevo los recipientes más abundantes son de forma cilíndrica (uno o varios tubos) y eran fabricados en madera, fayenza, vidrio o piedra.